20 ago. 2014

La canasta de los tesoros

La canasta de los tesoros es una propuesta de juego y aprendizaje que ofrece a los niños/as en el primer año de vida (cuando son capaces de mantenerse sentados) la posibilidad de descubrir el mundo a partir de su propia actividad. Esta dirigida a los niños de 6 a 12 meses. En esta edad pueden sentarse por si solos, pero aún no se desplazan demasiado del lugar. Su creadora fue Elinor Goldschmied, maestra y diplomada en Psiquiatría social.
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Es una propuesta que se presenta como “una de las formas importantes de fomentar el juego y el aprendizaje de los bebés, desde el momento en que sean capaces de sentarse cómodamente y antes de que empiecen a gatear” (Goldschmied).
 Al presentar el canasta, los niños/as realizan innumerables acciones y permanecen concentrados e interesados por los objetos.Suelen mirarlos, tomarlos, tocarlos, llevárselos a la boca, lamerlos, agitarlos, hacerlos sonar; tomarlos y soltarlos; tomarlos y descartarlos, elegir lo que les gusta y dejar de lado lo que no les gusta. Con todas estas acciones los bebés van descubriendo las características y propiedades de los objetos del mundo, tales como peso, tamaño, forma, textura, sonido, sabor y olor.
imagesEs una actividad de exploración. Para prepararla hace falta llenar una canasta de mimbre con objetos de uso cotidiano escogidos con el fin de proporcionar estímulo y experiencia a los cinco sentidos del niño: la descubierta y el desarrollo del tacto, el gusto, lo olfato, el oído, la vista y del sentido del movimiento del cuerpo.
 Se trata de un conjunto especial de materiales, no de juguetes, que podemos encontrar por casa, confeccionar, recuperar de los comercios o bien comprar.
Sentado junto a la canasta puede desarrollar mejor su capacidad de coordinar ojo, mano y boca, puede acceder más fácilmente a los objetos y llevárselos a la boca para conocerlos.
El niño/a puede elegir aquello que más le interesa y favorece la curiosidad innata por descubrir las calidades y novedades de las cosas.
Con la canasta de los tesoros el niño aprende solo y por él mismo. El adulto, con su presencia y atención, le da seguridad y confianza.
¿Como se organiza?
1. El cesto (o canasta) debe tener unos 35 cm. de diámetro y 10 o 12 cm. de altura, como mínimo. Es fundamental que tenga la base plana, sin asas y que sea lo bastante fuerte como para que el niño/a pueda apoyarse en él sin que se vuelque. Debe ser de paredes verticales y estar hecho de algún material natural, no de plástico ni de cartón (son aconsejables los canastos de mimbre).
2. Hay que llenarlo de objetos hasta el borde, para que el bebé tenga un campo amplio en el que pueda separar y elegir lo que más le atraiga. La selección de los materiales se hará con objetivoscreativos y renovadores, pensando y planeando cómo podemos dar a los niños la mejor «dieta mental», equilibrada y estimulante.

3. Se necesita de un espacio cómodo y seguro. Es conveniente tener la canasta en un rincón estable de la sala de juego, sobre una alfombra con almohadones. Los niños/as deben estar sentados con comodidad.pan03
Pueden jugar cómodamente tres niños a la vez como mucho, sentados cerca alrededor de la canasta, para qué puedan acceder muy fácilmente a los objetos con las manos, sin riesgo de desequilibrarse. Hace falta evitar interferencias y favorecer siempre la libre exploración, manipulación, concentración y atención.
4. El adulto debe sentarse cerca, sin hablar ni intervenir, a menos que el niño/a demuestre claramente que necesita que se le atienda.
5. La Canasta de los tesoros debe cambiar y evolucionar continuamente con la introducción de objetos nuevos. Es importante y necesario observar cuales son las preferencias, procesos, actividades y actitudes de los niños con cada objeto para saber con qué criterio haremos la renovación del material. Se renovarán sólo unos cuántos objetos periódicamente, la presencia demasiado prolongada de un mismo objeto no estimula el interés del niño ni satisface su curiosidad de exploración. Los de antes serán puntos de referencia para los niños, y los nuevos serán el estímulo que los hará mantenerse activos, creativos y divertidos.
7. Hay que cuidar y mantener los objetos de la canasta (lavarlos o limpiarlos de forma regular, y eliminar o sustituir los que estén estropeados)

8. Los objetos seleccionados: Estos deben estar hechos de materiales naturales, no de plástico ya que, en la actualidad, la mayoría de los juguetes que se ofrecen, suelen estar fabricados con plástico (de idénticas texturas que sólo varían sus colores y formas).
8. Los objetos seleccionados: Estos deben estar hechos de materiales naturales, no de plástico ya que, en la actualidad, la mayoría de los juguetes que se ofrecen, suelen estar fabricados con plástico (de idénticas texturas que sólo varían sus colores y formas).
9. Una versión extendida podría consistir en hacer cestas de “temas”: telas, madera, metal… y colocar las diferentes cestas en el suelo para que el niño vaya de una a otra.
El papel que deben desempeñar los adultos:
El rol del adulto durante el desarrollo de la actividad es, exclusivamente, ofrecer seguridad con su presencia. Debe estar atento, observar, estar a disposición del niño, responder a sus miradas y búsquedas; pero NO DEBE intervenir de manera activa, en el sentido de estimular sus acciones o llamar su atención hacia algún objeto. Por ello, la propuesta consiste en “ofrecer a un grupo de niños/as, durante un período de tiempo determinado y en un entorno controlado, una gran cantidad de objetos y de recipientes de diversos tipos, para que jueguen libremente con ellos sin que intervengan los adultos”, dice Goldschmied.
La mayor exigencia para los acompañantes/adultos es el de asegurarse que los objetos no estén muy deteriorados y sean higienizados. Por ello, éstos deben ser cambiados o repuestos con cierta regularidad, pero no todos los días, porque ya sabemos que una única exploración no permite el conocimiento del objeto.
Propósitos del juego de la Canasta de los Tesoros

De lo que se trata para los niños/as, es del desarrollo de la capacidad de elegir; derecho que tienen y deben ejercer desde los primeros días de su vida. Cuando juegan con la canasta, observamos que “ofrece oportunidades infinitas para que el niño/a tome decisiones” (Goldschmied).
También favorece la autonomía y el desarrollo de la atención ya que el modo en que los niños/as juegan y se concentran con los objetos la canasta del tesoros, de manera autónoma, es algo que sorprende a quienes los contemplan por primera vez. La atención puede prolongarse hasta una hora o más si los bebés están cómodos, sin apetito, higienizados y sin otras molestias.
En resumen, la propuesta de juego con la “Canasta de los Tesoros” favorece y enriquece la autonomía intelectual, la atención, concentración y habilidades comunicativas.
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VeoBio. Lo natural es jugar
Tienda on line de juguetes

9 ago. 2014

Estrés en el embarazo


Dice Michel Odent, el prestigioso obstetra francés, que la principal preocupación de quienes rodean o atienden a una mujer embarazada debería ser velar por su bienestar emocional.

Y es que, a medida que avanza el conocimiento de la fisiología de la gestación, también aumenta la certidumbre de que el estado emocional de la madre es primordial para el desarrollo del bebé intrauterino e incluso para su salud futura.

A lo largo de los últimos años, diversos estudios han venido señalando que el estrés intenso durante el embarazo, por ejemplo por una fuerte presión en el trabajo, maltrato en la pareja, acontecimientos vitales como la muerte de un familiar muy cercano, o incluso el rechazo a un embarazo no deseado, puede tener importantes repercusiones, como veremos.

Una de las consecuencias del estrés materno intenso que se han señalado de manera más insistente durante la última década es la mayor incidencia de partos prematuros y bajo peso al nacer. Por lo general, la hipótesis que manejan los investigadores es que los niveles elevados de hormonas del estrés asociadas con la depresión y ansiedad, como el cortisol, pueden reducir el aporte sanguíneo a la placenta e inducir un parto prematuro.

Nuevos estudios, llevados a cabo en Amsterdam sobre las condiciones laborales de 8.266 mujeres, muestran que el trabajo intenso o una jornada laboral de más de 32 horas semanales en el primer trimestre de gestación está asociado con bajo peso al nacer y mayor riesgo de dar a luz un bebé pequeño para su edad gestacional.

Aunque es común que las mujeres embarazadas reduzcan o interrumpan su jornada laboral al final de la gestación, los resultados de este estudio sugieren que reducir la jornada laboral en los primeros meses de embarazo puede ser beneficioso para las mujeres que tienen trabajos estresantes a tiempo completo.

Además, con respecto al desarrollo neurológico del bebé, la desregulación génica, la destrucción de neuronas y sinapsis (conexiones entre neuronas), la inhibición del desarrollo dendrítico, el desarrollo inadecuado del cuerpo calloso y del cerebelo son algunos de los mecanismos por los que el estrés materno afecta al desarrollo neurológico fetal. La exposición a niveles elevados de estrés prenatal, sobre todo durante las primeras semanas de embarazo, puede influir negativamente en el desarrollo cerebral del feto, determinando alteraciones del desarrollo de las habilidades intelectuales y del lenguaje en el niño.

La actividad del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal y su liberación de la hormona liberadora de corticotropina, está bajo la influencia del estrés, a través de los niveles de cortisol sanguíneo. El entorno fetal puede verse alterado si el estrés de la madre altera su perfil hormonal, y se sabe que hay una relación directa entre los niveles de cortisol materno y fetal.


No obstante, aún no se conocen con exactitud los mecanismos implicados en esta interacción. Por ejemplo, la respuesta del cortisol materno al estrés se reduce a lo largo de la gestación, y al principio del embarazo, la conexión entre el cortisol materno y fetal no es tan fuerte. Es posible que los efectos del estrés y la ansiedad materna en el desarrollo del feto y el bebé puedan verse atenuados por otros factores, como la alimentación durante el embarazo. Se ha sugerido que un estado de hipervigilancia o ansiedad, o la actividad intensa del eje HHA puede ser una respuesta adaptativa al estrés ambiental durante la evolución, pero persiste en forma de vulnerabilidad a los trastornos del neurodesarrollo.

Laura Pueyo Pardo
Referencias Bibliográficas: Michel Odent

La carta de los derechos del bebé...

Podemos llamarlo el "Guión Natal", así todos vivimos según el guión de una película elaborada por nuestras
decisiones y experiencias desde el comienzo de nuestra vida. Durante mucho tiempo, se pensó que la conducta humana dependía únicamente de  una cuestión genética, hoy en día, sabemos que cada organismo viviente es el resultado de una interacción dinámica entre los genes con los cuales hemos nacido y las experiencias por las cuales pasamos. El Dr. Bruce Perry, uno de los psiquiatras más reconocidos del mundo, afirma hoy en día que la experiencia es el arquitecto jefe del cerebro, desde la vida intrauterina.
Los estímulos que han influido para que así sea están basados en el tipo de nacimeinto que hemos tenido, en los patrones familiares de conducta que lo han condicionado, y en aquel pensamiento subconsciente más profundo, que es la gran mentira sobre nosotros mismos y que tiene que ver con una decisión hecha en los momentos primordiales de la vida. Así, desde nuestra concepción, vamos conformando "el guión de nuestro nacimiento".


Así llega la carta de los derechos del bebé para el siglo XXI:
  1. Ser concebidos con la intención y el deseo incondicional de nuestros padres para ser queridos sin condición, sin preferencia de sexo, con nuestros derechos, nuestras capacidades y con el sentimiento de que nuestra vida está protegida.
  2. Ser concebidos para acompañarnos en nuestra evolución, ayudarnos a ser nosotros mismos para expresar todas nuestras potencialidades
  3. Estar unidos a nuestro padre y a nuestra madre e informados desde el principio por la comunicación, mental, corporal y verbal, como si fuéramos personas completamente formadas, a través de palabras sencillas, las del corazón, para que nos tengan al corriente de los acontecimientos a los que se enfrentan y nos confirmen su amor
  4. Ser imaginados, visualizados, oídos y sentidos por nuestra madre y nuestro padre, conscientes de la persona física, psíquica y espiritual en desarrollo que somos
  5. Evolucionar en la presencia inagotable de las energías de amor y de deseo de nuestros padres a lo largo de todo el embarazo así como después
  6. Ser concebidos en el amor recíproco de nuestros padres para poder construir en armonía nuestras dos polaridades, el Yin y el Yang
  7. Ser concebidos por padres libres de las proyecciones de su pasado, que hayan reflexionado sobre ellos mismos en terapias breves, si es posible antes de nuestra fecundación, y que estén informados de manera sencilla sobre la psicología y sobre nuestras necesidades básicas para acompañarnos en el nacimiento.

...por todo esto, gracias.

Laura Pueyo Pardo
Fuente bibliográfica: Claude Imbert y María Luisa Becerra.
El Futuro se decide antes de nacer y Nacidos para triunfar, respectivamente