30 abr. 2014

Psicomotricidad, cuerpo y deseo


La Psicomotricidad recupera el lugar del cuerpo desde una perspectiva integradora, donde se contemplan los deseos, las motivaciones, las carencias, donde el acto motor no está tomado en cuenta desde la segmentación, sino desde la globalidad.



Carmen Pascual Moral
Directora centro Psicopraxis

Sin prisas, ya habrá tiempo de sentarse


Parece que algunos adultos, tenemos prisa por ver sentados a los bebés, después llegará la urgencia de que camine, luego que hable…y así hasta que llegan las consecuencias en el futuro por el deseo de acelerar el desarrollo del primer año de vida de nuestros bebés, esa semilla que tan importante es y será el resto de su vida y que tan maravillosa es si la disfrutamos pacientes, escuchando y mirando expresión de la infancia.


¿Sentamos a los niños o se llegan a sentar ellos solos?

En la mayoría de los casos, salvo con niños con patologías neurológicas y/o motoras severas, el niño llegará por sí mismo a alcanzar la sedestación como parte de su ontogénesis postural, de manera natural, alrededor de los 7-10 meses. No pensemos que los músculos que intervienen en la sedestación se potencien por sentarles nosotros, al contrario, la musculatura se desarrolla en posiciones como el decúbito prono o supino, y es así como el niño se va preparando para sentarse a su ritmo, cuando se sienta preparado para ello.

Podemos comprobarlo, si nos colocamos nosotros unos minutos boca abajo, apoyando simétricamente en nuestros codos, después elevando una mano y otra alternativamente dejando el peso del cuerpo en un lado, y también, boca arriba cogiéndonos los pies con las piernas flexionadas como hacen los bebés, y dejando las piernas en alto mantener a la vez entre ambas manos un objeto con los codos algo estirados. Os recomiendo incluso cerrar los ojos y sentir el trabajo muscular. Tras dedicar un tiempo, si nos incorporamos, respiramos y nos sentamos en una silla o sofá, podemos observar la postura que adoptamos y, volviendo a cerrar los ojos, sentir entonces qué músculos trabajan, y en que posiciones han trabajado más nuestros abdominales, paravertebrales, pectorales, etc.

Al visualizar al bebé que juega boca arriba, en vertical, observaremos que los patrones se corresponden, y entenderemos, que es en decúbito supino donde realmente, el niño se prepara para la futura sedestación.

El patrón de movimiento del volteo es anterior a la sedestación, además de preparatorio, por ello, el bebé ha de jugar a “rebozarse como una croquetilla” antes de pasar a sentarse por el mismo. Para ello es importante que los niños pasen ratos en el suelo explorando las posibilidades de movimiento de su cuerpo y deseando finalmente sentarse por ellos mismos para alcanzar un plano superior.

Como dice Emmi Pikler, es importante, dejarles una completa libertad de movimiento, la cual queda asegurada con, ropa adecuada, suelta, espacio suficiente en el suelo preferiblemente, ausencia de  entrenamiento por parte de los adultos y de prohibiciones y/ limitaciones (a excepción de peligros). Y por supuesto, evitando limitar la movilidad de los niños  a espacios reducidos como hamaquitas, taca-tacas, parques, maxicosi (excepto en el coche donde es importantísimo y obligatorio) o carros de paseo.


Laura Pueyo Pardo


¿Qué entendemos por acompañar?

Para acompañar y sentirse acompañado es preciso llegar a un acuerdo. A este acuerdo llegamos cuando establecemos un vínculo afectivo con el otro que le favorece, le posibilita, le capacita y le da libertad. Es entonces cuando hay libertad por ambas partes (el acompañado y el acompañante) para decidir si yo quiero estar contigo y  viceversa. Surge una confianza mutua. Cada uno reconoce la capacidad del otro.

Acompañar se convierte así en:

  •    Recorrer juntos el camino y no llevar al otro por donde yo quiero
  •   Estar a su lado
  •   Reconocer las capacidades del otro
  •   Respetar su tiempo


Carmen Pascual
Directora centro Psicopraxis

Gracias, puedo seguir creciendo acompañada



Gracias a mi familia y amigos por acompañarme en el camino de la vida, por el apoyo prestado, las palabras recibidas, el respeto hacia mis tiempos y mis deseos. Gracias a Delia por confiar y creer en mi proyecto y dedicarme parte de su tiempo  y su espacio. Gracias a todos los compañeros del equipo Psicopraxis por compartir sus riquezas profesionales y personales. Y por último, gracias a todos los bebés y familias, especialmente a la gran familia Barceló-Martorell, y también a Julia, sus papás y su hermana, todos ellos se han “desnudado ante mí”, mostrándome cada una de sus dificultades y confiando en mis manos, mi mirada y mis palabras.

Laura Pueyo 

¿De dónde y por qué nace "La mirada de Lluna"?




“La Mirada de Lluna”  nace de la observación, la formación continuada en la etapa prenatal, perinatal y primera infancia, el tiempo compartido y convivido con distintos profesionales de países y ciudades diferentes, con niveles de desarrollo variados, y cada una de las experiencias que han ido despertando nuestra motivación por la intervención y valoración más tempranas y meticulosas. Pero además, nace junto a la realidad de la jornada diaria laboral, en la cual encontramos la necesidad de evitar la derivación tardía o inexistente a los centros de Atención Temprana, trabajando con fuerza y conocimiento hacia la detección y atención oportunas, con la mirada en la prevención.

Según los conocimientos actuales sobre la plasticidad cerebral, parecería lógico pensar en el inicio temprano de los tratamientos pertinentes, pero no es posible sin una detección precoz y derivación oportuna a los servicios de Atención Temprana, y es aquí  donde observamos carencias, y donde crece la tardanza en la intervención y aumentan las dificultades en la infancia y su familia.


Nos alarmamos cuando leemos o escuchamos noticias y tomamos conciencia de las dificultades sociales que predominan en la actualidad, de la falta de recursos económicos para la educación y la sanidad, del fracaso escolar, de los conflictos y la delincuencia…pero no damos valor a la medicina al alcance de todos, a la medicina de la prevención, la importante repercusión de la educación prenatal, la conciencia durante el embarazo y la maternidad, el momento del nacimiento y el desarrollo del primer año del ser, como regalo para toda la vida individual, y social.

Laura Pueyo